sábado, 28 de febrero de 2009

Gregorio I el Grande

Mucha gente se sorprende o, casi hasta se ofende, cuando les hablo de mi devoción por Chiquito de la Calzada.

Es como si eso supusiera un desdoro para el que confiesa esto. Pues me da igual, aunque sus días de gloria hayan pasado, poca gente me ha hecho reír tanto como él.

Cuando lo vi por primera vez, me asusté con su salto del sofá, su chiste a gritos, su forma de hablar atropellada y esos movimientos con el cuerpo humano, me creía que le había dado algo a este hombre.

Lo importante en Chiquito no son los chistes, que suelen ser bastante malos y con unos finales bastante flojos, sino como te los cuenta, su cante flamenco, su bailoteo espasmódico, el sentido que le da a palabras ya existentes (duodeno, por ejemplo), términos o expresiones nuevas (fistro, morirás después de los dolores), onomatopeyas (jarrll, ajáiiiiiin) o los palabrajos (acapiporla, apiticáun mor nau), todo esto envuelto a menudo en un surrealismo maravilloso.

Hay un montón de chistes suyos que me encantan, pero para no poner clásicos como los de Quiero mi mona o El concejal de Cuenca ahí van otros 2 que también me gustan mucho:

1. El chiste del perro del mariquita



2. El chiste del orejón



Gregorio Estebán Sánchez Fernández. Genio y figura.


viernes, 27 de febrero de 2009

Sin palabras

Peleas entre hermanos, entre ciudades, entre regiones y entre países, por lenguas, religiones, tierra, dinero, ansias de poder, por un piensa como yo o si no eres un fascista en mi punto de mira, en resumen, por nada.

Poco más que añadir. Sobran las palabras para quizás, el vídeo más triste de todos, ojalá que nunca consigan acabar con lo más difícil de matar: la esperanza.

Nota: Es "mientras me arrastro por un camino resquebrajado y cortado", no sé de dónde sacan lo del sombrero.


Superhéroes de barrio: Leslie West

Leslie West, ese guitarrista grande como una Mountain en todos los sentidos. Tristemente no es tan conocido por estos lares, pero nadie al que le guste el blues rock debería perderse este artista.

Su forma de tocar y cantar son sinónimo de lo que es echarle cojones al asunto. Lo siento, pero es que no puedo expresarlo mejor de otra manera, este señor es uno de mis guitarristas favoritos pero con diferencia.

En el DVD del Festival de Woodstock este tema está editado, siempre que lo veía me quedaba con ganas de más, así que aquí lo tenemos en todo su esplendor de 5:29 minutos, aunque por mí podría durar 30.

Todavía sigue en activo, haciendo lo que mejor sabe hacer, dejarnos con una sonrisa de oreja a oreja al ritmo de su Les Paul Junior.

jueves, 26 de febrero de 2009

Cómo cambia la historia...

Hoy me enterado de la verdad sobre un rumor y era justo al revés de como me lo habían contado. Al final, me ha dado mucho, pero que mucho que pensar cómo pueden joder a la peña, simplemente sin contar toda una historia o cambiando de orden los elementos de ésta.

Me ha recordado a este vídeo en plan versión feliz.

"Conozca a Jack Torrance. Es un escritor en busca de inspiración. Conozca a Danny, un niño en busca de un papá. Y es que Jack no puede acabar su libro. Pero, ahora..., a veces, lo que más necesitamos está justo a la vuelta de la esquina. El resplandor..."




Sinner's Prayer

Me encantan los temas de blues que tratan de la salvación, del arrepentimiento, de ir a la iglesia y pedir perdón después de llevar una mala vida y ponerte como el tenazas, pegándole a todo lo que suene a vicio.

Hay montones de temas así y, si son buenos, tienen como un efecto de catarsis al oírlos. Aquí tenemos a B.B. King, a Billy Preston también cantando y tocando el Hammond de 5 jotas y a Bruce Willis haciendo el coche patrulla. A lo mejor lleva razón en eso de que no cree que haya dos palabras en el mundo más bonitas que rhythm and blues (aunque "tetas gordas" y "cervezón" también suenan de lujo).

Gracias a Dios, lo he visto en directo, tocó poco la guitarra, todo sonaba a despedida debido a su diabetes, pero cómo se hace querer. B.B. King, no te nos mueras nunca. Los blues serán aún más tristes cuando nos faltes.



miércoles, 25 de febrero de 2009

Fandango de Cantinpalo

Que sí, que vale, que si Jimi Hendrix, Stevie Ray Vaughan, T-Bone Walker eran unos figuras y tocaban la guitarra detrás de la cabeza, de espaldas, etc...

¿Y qué pasa con Emilio el Moro? Pues que cantaba, tocaba una jartá de bien y encima te reías.

Inimitable, ¿o es que ha salido alguien como él después?

El curioso caso de Benjamin Button

Pues hace unos días vi esta película y me gustó, o sea, no me dormí. Ultimamente para mí, una peli ya es buena si no me duermo, aunque sobre todo, las que cada vez menos aguanto son las series.

No sé qué pasa, pero siguen la misma fórmula, tropecientas de médicos, sopocientas de policía cientifica y forenses, la leche de mediums y fenómenos sobrenaturales... En cambio hay otras que, empiezan bien, pero para seguir sacando temporadas, te salen con unas soluciones absurdas para salir del paso y te acabas hartando de ellas.

En fin, a lo que iba, la peli es muy bonita, es tierna, entretenida, perfecta para ver con la chavalota y tal, pero conforme la iba viendo empecé a sacarle pegas:

Pega 1.- La voz del viejo, aunque no sea la misma, me recuerda al abuelo ese que sale en el anuncio del caramelo mantecoso ese del Werther's Original. La verdad es que al principio me hacía gracia, pero después, ya no.

Pega 2.- Historia narrada por vieja que está muy chunga. Me suena a Titanic y no aguanto Titanic.

Pega 3.- Para mostrar una vida interesante, tiene que hacer muchas cosas. En eso me recordaba a Forrest Gump con barco de por medio y tal. Además, ¿qué pasa, no puede uno de vez cuando no hacer ni el huevo y estar tan feliz o qué?

Pega 4.- El final es muuuuy predecible. Se lo comenté a dos personas y ellos muy convencidos diciendo que no. Pues lo clavé, joer. Si va de viejo a joven a lo largo de su vida, ¿en qué va a acabar si no?, ¿en una salpicadura en la cámara y a su papa voz en off diciendo: "¡Ay, cordera!"?

Me gustó Julia Ormond (¿y a quién no?) y eso de "¿Alguna vez te he contado que me ha caído un rayo?... 7 veces!"


martes, 24 de febrero de 2009

Los jarambeles

Ahora que caigo, a lo mejor alguno no sabe lo que es un "jarambel".

Pues un jarambel es algo que guardamos, que siempre te dicen que ya no vale para nada y que, como te descuides, te lo quieren tirar a la basura. Puede ser unos trompos viejos, una entrada de un concierto o las letras de un disco que copió a mano un amigo.

¿Qué sería de nosotros sin recuerdos? Y si no, que le pregunten al de Memento.

Pero hay una película que para mí, precisamente pasa de ser grandiosa a una obra maestra, cuando surgen los recuerdos; tanto cuando Rachel cuando le enseña la foto de su "madre" a Deckard y cree recordar cómo le enseñaron a tocar el piano, aferrándose a esa humanidad que él le dice que no tiene, o cuando Roy recuerda haber visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser, justificando su vida antes de que sea hora de morir.

Los recuerdos, aquellas pequeñas cosas que aparecen y a veces nos salvan, como escuchar la voz de una madre entre un mar de gente.

Jamás me cansaré de ver esto.

Ser verde

Hay una canción realmente bonita de Barrio Sésamo, que hasta ha versionado Josele Santiago, llamada Being green. Aquí la tenemos interpretada por el grandísimo Ray Charles. De lo mejor que he visto en el tubo en mucho tiempo y con un final entrañable.

Ahí va, dedicado para todos y todas.

lunes, 23 de febrero de 2009

Bonnie Raitt

Si hay una mujer blanca actualmente que toque y cante blues como pocas, esa es Bonnie Raitt. Aquí la tenemos con John Lee Hooker tocando el tema "I'm in the mood" que salió en el disco The healer.

Pero ella no sólo es blues, también nos puede conmover con baladas como I Can't Make You Love Me, en la que con esa forma de cantar esa letra, como te pille en un día regular, te puede dejar hecho un solar.