Pues nada, hoy le ha tocado a Steve Vai. Grandísimo guitarrista que, aunque ahora esté en solitario, ha tocado con Zappa, Alcatraz, David Lee Roth, etc (hasta con el nene de Karate Kid en Crossroads).
Es un guitarrista muy técnico, a veces con frikadas que, o me aburren o no me gustan nada, tipo Flexable y demás, pero este tema de su gran álbum "Alien Love Secrets" me gusta un montón.
Como curiosidad, en todos sus discos, el tema 7 es una balada. Esta no es una excepción. Fue nominada al Grammy como mejor tema de rock instrumental aunque, cosas de la vida, no lo ganó.
Cada día estoy más seguro de que los telediarios de Tele 5, sobre todo el de las 9 de la noche, son los hijos bastardos de "El caso", ese periódico lleno de sucesos y de casquería que duró hasta los 80 o así.
Que si mata a su a padre con un bate de béisbol y a su madre lanzándole una tele (esto es de hace unos días), que si torturan a tal, que si secuestran al otro. Parece que si no hay sangre de por medio o si no se le mete miedo al espectador, no hay de que hablar.
Aparte de esto, siempre están las noticias de abusos, que te ponen encabronado, asqueado y con ganas de ver arder al que lo ha hecho. Siempre que veo este tipo de noticia, me acuerdo de "Don't let daddy kiss me" de Motörhead.
Bueno, no es un grupo muy dado a baladas, pero esta es tremenda. No soy bueno traduciendo y lo haré lo justo, pero ahí va la letra (el vídeo es la carátula del disco, no hay clip oficial para esto, quizás mejor así).
"Una niña durmiendo sus sueños en paz, mamá hace tiempo que se fue, papá viene a casa y ella aún duerme, esperando al peor crimen del mundo y él sube las escaleras como siempre hace.
Y él nunca enciende la luz, ella está totalmente despierta y con un susto de muerte, ella huele su lujuria y huele su aliento, hecha un ovillo, aguanta la respiración, rezando a un Dios que nunca ha conocido. No dejéis que papá me dé un beso de buenas noches.
Una niña está tumbada al lado de su padre y le escucha respirar, ella sabe que hay algo que está terriblemente mal, pero ella es demasiado joven para darse cuenta. Y ella sabe que no puede decírselo a nadie, ella está demasiado llena de culpa y vergüenza y, si lo cuenta se quedará totalmente sola, le robarán a su padre y le robarán su hogar.
Y no está tan mal cuando su padre le deja sola, rezándole a Dios con su corazón de piedra: no dejes que papá me dé un beso de buenas noches.
¿Por qué, dime por qué (existe) el peor crimen del mundo?
Y papá duerme al lado de su hija y duerme profundamente y bien, él no tiene pesadillas esta noche, aunque su hija vive un infierno, porque su semilla ha sido plantada donde no debiera, pero a la bestia que hay en su mente no le importa y el único sonido son las lágrimas que caen, la niña vuelve su cara a la pared.
Ella sabe que nadie le oirá llamar, pero es que Dios no parece oir nada en absoluto, no dejéis que papá me bese, no dejéis que papá me bese.
Una vez al mes, Punset participa en el programa de Buenafuente. Este señor habla de cosas que todos nos preguntamos y las explica de una manera que gusta y que tranquiliza. Además tiene una vis cómica tremenda, la verdad es que me parto con algunas perlas que suelta.
El otro día habló de la muerte. Le preguntó a un físico que cuando morimos, ¿qué es lo que se muere?, puesto que los átomos son eternos.
Y pensando sobre esto, ya que el cerebro lo forman átomos y con el cerebro somos conscientes de las cosas, ¿cuándo nos morimos seguimos conscientes de las cosas si los átomos de nuestro cerebro están pululando por ahí?.
¿Estaremos condenados, aún después de la muerte, a sobresaltarnos ante la idea de no haber cerrado el gas o habernos dejado una litro en el congelador?.
¿Podremos ir a los conciertos de gorra y cumplir la fantasía de meternos en las duchas de las tías en plan Porky's atómico? ¿Seguiremos amando a las moléculas de nuestras entretelas?. No, si al final Quevedo va a tener razón.
En fin, que aunque en muchos aspectos me suene a agobio eterno, las posibilidades también se me antojan infinitas.
En una sarten a fuego suave poner durante 10 minutos, 125 gr. de mantequilla y 250 gr. de azúcar y remover de vez en cuando.
Después añadir 150 ml. de nata líquida y tener al fuego durante 3 minutos, remover de vez en cuando (cuidado que salpica).
Finalmente añadir frutos secos, pueden ser piñones, anacardos o nueces troceadas, lo que queráis mientras no sean salados, claro.
Verter en un molde en el que hayamos puesto un papel de horno (tipo papel vegetal, no de aluminio). Esperar a que vaya cuajando y cuando no haya cuajado del todo, cortamos en porciones de caramelos. El papel de horno nos servirá para envolverlos y ya está.
Atención: Estos caramelos tienen calorías como para, después de tomarse 2, ir al monte Perdido y volver en el mismo día. Si los queréis con más sustancia, echar algo más de mantequilla, si los queréis más cremosos, echar algo más de nata.
Si os gustan con café, echar una taza de cafe solo cuando echéis la nata y si os gustan mucho los frutos secos, os compráis un paquete de revuelto, joé...
El jueves nos tocó eso que suena tan viejo, que es el cine fórum, en la clase de alemán. Llovía y me lo pensé dos veces, porque era una peli con subtítulos en alemán y hablan la mitad en turco, bastante en alemán y entre ellas en inglés porque la turca no sabe alemán.
En fin, que pensaba que esto iba a ser de estas pelis pestiño que ven los culturetas con gafas de pasta y rebeca de 100 lerus y que viste mucho decir que has visto. Algo así como, "ayer en la Berlinale pudimos ver la ópera prima del exquisito director griego Irakundos Azofaifas" y cosas por el estilo.
Pues me equivoqué, esta películade Fatih Akin, me ha gustado mucho, ves cómo se entrecruzan las historias, cómo unos personajes adoptan luego el papel de otros, en fin, que todo está bien traído. Perderá como todas al verse doblada, pero la historia vale la pena.
Como ya puse en original lo de De Niro y Brando (una de cal), ahora pongo una de arena con doblaje, que yo no soy un berlinalero de esos, hombre...
Hoy me he enterado de que han sacado la edición 50 aniversario de Kind of blue de Miles Davis. Yo ya tengo una que es la 25 aniversario o yo qué sé cuál.
Pero sea la que sea, me queda esa cosa de si comprármelo o no, porque este disco es una obra maestra, pero vamos, de esas que deberían mandar en una sonda espacial para que vean que el ser humano no se ha dedicado únicamente a cagarla a lo largo de su historia.
Miles entró en el estudio con apenas unos bocetos y en 2 sesiones, salió este milagro. Pero no voy a ser obvio, no voy a poner So What, ni Blue in green, voy a poner un tema de otro disco, el tema que más me conmueve y llega hasta los últimos rincones de las habitaciones de la sangre, como dijo un poeta de Graná.
Hace poco vi una serie de diapositivas por internet y tenían una música de fondo extraña que me sonaba mucho. Estuve dándole vueltas a la cosa y, al final, caí en la cuenta de que era la música de Chocky, una serie británica de los 80, que me fascinó en su momento y que me acojonaba con los títulos de crédito.
Hablando con la gente, nadie parece recordarla, quizás Juan sí, que en esas cosas es de los pocos con quien coincido (por cierto, ¿alguien se acuerda de La fuga de Colditz?).
Trata de un nene que un día empieza a hablar con un amigo imaginario, sus padres se preocupan, pero resulta que es una inteligencia extraterrestre que se ha metido en su cerebro. El chico empieza a hacer preguntas que no son propias de su edad, empieza a destacar en el colegio, en fin, que la historia se pone interesante.
La serie completa está en el tubo, eso sí, en inglés británico; a veces cuesta un poco entenderlos, pero se sigue bien la trama y no decepciona a pesar del paso del tiempo. Tengo que leer algo de su autor, John Wyndham, aunque ahora estoy liado leyendo a Ray Bradbury.
Dreamworks compró los derechos de esta novela y se comenta que Steven Spielberg quiere dirigirla, promete mucho la cosa, a ver si al final no la cagan.
El otro día viendo un programa en la tele, hablaron sobre Benjamín Solari Parravicini, un pintor argentino, que dicen que tenía visiones proféticas.
No creo mucho en esas cosas, pero cuando contaron esto, al menos, me pareció mu bonito:
Una noche de 1938 despertó tembloroso, percibiendo un fuerte aroma a mar y algas en su habitación, al tiempo que oía una delicada voz femenina. Comenzó a escribir lo que esa voz le decía: que se estaba separando de la vida, que veía imágenes hermosas, y que "las algas le envolvían las manos como joyas muertas". Por fin, la mujer se identificó, y Pelón (Benjamín Solari Parravicini) escribió un nombre, un lugar y una fecha: "Alfonsina Storni, Mar del Plata, Octubre de 1938.
En una entrevista a Jimmy Page le preguntaron que cómo era que 3 de los mejores guitarristas del rock, Clapton, Beck y él, fueran del condado de Surrey.
"No sé, quizás sea por el agua", respondió.
Ahí va Cause we've ended as lovers, compuesta por Stevie Wonder y que apareció en un discazo de jazz fusión, (si alguien sabe lo que es eso), llamado Blow by blow . Casi ná.
Volvíamos de Granada este sábado un amigo y yo y tenía un CD de los Led Zeppelin sonando en el coche. Me preguntó si fueron el grupo más grande del rock.
Buff, pues no sé, lo primero que se me ocurrió decirle es que The Who también fueron la leche. La verdad es que muchas cosas les une como un batería cojonudo, un bajista virtuoso (para muchos, yo entre ellos, el mejor), un guitarrista con muchos riffs buenísimos y un cantante con gran voz y presencia en el escenario.
Pero Pete Townshend es algo más que un destroza-guitarras con buenos riffs, es un compositor como la copa de un pino, ahí tenemos, por ejemplo, óperas-rock como Quadrophenia o ese Tommy con Clapton como Dios o ese Pinball Wizard con un Elton John pletórico.
Por otra parte, como guitarrista rítmico, pocos pueden ponerse a su altura. Como remate, Neil Young y él han elevado a categoría de arte el overdrive, para mí, ellos tienen los mejores sonidos sucios de guitarra del rock.
Durante mucho tiempo su Young man blues ha sido mi tema favorito pero Behind blue eyes tiene..., no sé qué coño tiene, pero te deja desarmao.