miércoles, 12 de agosto de 2009

In the gallery

Se dice que en verano apenas hay noticias, así que si hay una noticia importante te bombardean con ella varios días.

Ese ha sido el caso de la muerte de Dani Jarque. Vale, ha sido triste, era joven, con un futuro por delante y una mujer embarazada de 7 meses. Pero es que llevan desde el día 8 con lo mismo, ya no es noticia, ya es carnaza sentimental para la galería. Parece que se ha obrado el milagro y no ha muerto nadie más estos días, ni en China, oiga.

Murió Mari Carrillo, gran actriz y la noticia apenas ha tenido transcendencia, al fin y al cabo sólo tuvo 60 años de carrera. Palma un albañil en su curro a causa de la calor o 2 jóvenes por atentado y es noticia de un día, pero eso sí, muere un futbolista y ya es una noticia para varios.

Parece que los futbolistas son los héroes del siglo XXI y es que si Cristiano Ronaldo se hace la manicura francesa o no ya es noticia, ¡tócate los balones!.

La verdad es que los familiares de Jarque tienen que estar algo cansados de que no les dejen en paz. Sólo les falta a los medios retransmitir la misa de los 9 días.

Morirá mucha genta válida en la sombra y total, pa qué nombrarlos si no meten goles.


lunes, 10 de agosto de 2009

Escocia

Bueno, pues ya estoy de vuelta de tierras escocesas.

Zonas donde dormimos: Edimburgo, Inverness, Aberdeen, Stirling y vuelta a Glasgow.

Edimburgo. Muy señorial con su Royal Mile, el castillo, montones de pubs con encanto (el Deacon Brodie's fue el que más me gustó) y un tour por la zona del interior del puente con historias de fantasmas, contrabandistas, venta de cadáveres a universidades y tiempos de calamidad a cargo de una guía que era clavaíta a Nuria González.

Muy bonita la ciudad.


Inverness. Sólo por el camino hasta Inverness vale la pena ir. Valles verdes con cascadas desdibujados por la niebla, un baño de naturaleza para los ojos. Luego en Inverness en sí, un paseo al lado del río tras bajar del castillo contemplando el pueblo es una gozada.

Como pub recomiendo el Hootanannie donde hubo música tradicional en vivo y nosotros entregados marcando el ritmo a base de palmadas en la mesa. Al final, todo el mundo se nos unió y hasta cayó el famoso Loch Lomond en uno de esos momentos para recordar toda la vida.


Aberdeen. La ciudad de granito, construcciones impresiones y majestuosas, aunque tengo la sensación de que no le sacamos todo el provecho por poca planificación. Vimos el College y la catedral de Saint Andrews. El alojamiento en Craibstone cerca de allí realmente magnífico, todo un remanso de paz, conversaciones incluídas con un borrachín del Celtic que le pegaba a la Strongbow (sidra) cosa mala.

Stirling. De lo que más me gustó, sencillamente espectacular. No tiene desperdicio, desde su iglesia de la Holy Rude, a su cementerio por el que paseamos de noche no sin cierto acojone, a su antigua prisión o el castillo de Stirling, todo es disfrute.

Luego el monumento a William Wallace está muy bien, la primera planta dedicada a contar su historia (con holograma de su cara incluído y la enorme espada que usaba). Las otras plantas son para otros personajes escoces ilustres como James Watt, Walter Scott o Adam Smith y arriba del todo, vista espectaculares sobre la zona. Realmente épico.

A destacar también The Corn Exchange, un pub cojonudo.

Glasgow. Llegamos por la tarde y sólo me dió tiempo de ver tabernas típicas. La verdad es que se dejan una pasta allí en montarlas. Mucho roble, vidrieras, varias plantas y algunas hasta con distintos ambientes, por ejemplo, una tenía la parte de la izquierda en plan medieval y la derecha estilo irlandés, una pasada.

Verdaderos templos cerveceros allí donde puedes escuchar entero nada más entrar como fue mi caso, Bohemian Rapsody y las puretas haciendo air guitar cuando llegaba la parte de "So you think you can love and leave me to die...". Sorprendente la cantidad de señoras mayores trasegando bebidas espirituosas por allí.

Entre medias de esas ciudades vimos maravillas como el castillo de Urqhart a la vera del Lago Ness, la catedral de Elgin, la fábrica de Glennfidich en Dufftown con una guía que era una guerrera del norte con voz de caramelo, el castillo de Dunnottar que tiene unas vistas sobrecogedoras, Pennan, para mí el pueblo más tranquilo del mundo donde se rodaron localizaciones de Local Hero (toda una historia lo de la cabina telefónica) o el faro de Stonehaven.

A destacar también su gente, realmente amable y extrovertida, chicas guapas y grandotas realmente agradables, educadas y con alegría de vivir, cosa que te conforta viendo tanta siesa suelta en Córdoba.

Excelente cerveza, mala comida con horarios escoceses (menos mal que había cocina en los hostels y la comida hindú no está mal para los que nos gusta el pique).

En fin, que me ha encantao, la próxima vez veré Glasgow con tiempo y caerá la isla de Skye con el castillo de Eilean Donan.



domingo, 2 de agosto de 2009

The Supernatural

Bueno, me largo a Escocia una semanita a quitarme la calor, beber y ver castillos.

Una de las cosas más bonitas que se han hecho y se harán jamás con una guitarra es este The Supernatural. Es de esas canciones que pediría oír antes de doblar el gorro.

Dedicada a Juan (¡y que cumplas muchos más, chavalote!).

Un abrazo.

viernes, 31 de julio de 2009

Resumen Blues Cazorla 2009

El viernes por la noche fui a ver a Robben Ford, Watermelon Slim y a Dr. Feelgood.

Robben Ford, como siempre, con su toque y fraseo impecable. Sonidazo, buenos temas y una versión del Spoonful tremenda, tema que saldrá en su próximo disco a finales de agosto según dijo.

Watermelon Slim fue para mí la sorpresa de la noche. Este señor de aspecto ajado aparece, se monta su dobro sobre un flight case, comprueba los cables y demás, sin pipa ni nada. Parece no poder ni con el sombrero, pero empieza el primer tema y madre mía, el dobro sonaba mejor que una Les Paul, voz tremenda y a la armónica tampoco se quedaba atrás.

Hasta hizo sus esfuerzos de hablar en español, "me gusta la guitarrrra glisssan-te", "este es un tema en Yiiiii menor abierto para los que les gusta guitarrrraa" o "espero volver a veros, aunque estoy físicamente de-te-rio-radouu". En fin, uno de esos artistas que emociona de verdad.

Luego llegaron los Dr. Feelgood y fueron la guinda. Lo mejor del festival en mi opinión, con un líder, Robert Kane, que no paraba de moverse, con sus gafas en plan chulo y con todo un vozarrón.

Phil Mitchell al bajo parecía perjudicado por haberse pasado con las birras pero era un metrónomo, parecía como metido en una campana de vacío donde nada le afectaba.

Pero si hay que destacar a alguien, ese es Steve Walwyn, con una guitarra mezcla de rítmica y solista que fue todo un ejemplo de lo que es ir al grano y con estilo en el blues y rock de pub. ¿Por qué habrá tantos buenos guitarristas de blues británicos?

Los pelos como escarpias en su solo en "If my baby quits me", no me extraña que hubiera tanta Telecaster en el festival, este twang y esos agudos tan definidos se te clavan en el alma.

No vimos a The funk on me, estábamos cansaos.

El sábado por la tarde vimos acabar a The Blues Hackers, que eran buenos, pero con un enfoque demasiado rockero para mi gusto en un tipo de festival como este.

Luego llegó Lichis con sus Troublemakers y sonaron pero que muy bien. Se le nota que le gusta Howlin' Wolf, tiraron mucho de su repertorio y yo encantado de oír versiones como 300 pounds of joy, How many more years, guiños a Zeppelin citando a la fuente original en Black dog y un Nobody knows you when you're down and out muy bien parido.

Por la noche, vimos algo de Susan Tedeschi, que hablando tiene la voz de Pepita Pulgarcita pero cuando canta es realmente matadora. Después llegaron Chicago Blues Revue con un montón de invitados recordando éxitos de blues de los 50, a destacar especialmente el señor enorme del final (no sé quién es) al que se le quedaba pequeña toda una Gibson ES-335. Demoledor.


Después llegaron B.B. and Blueshacks, me esparcí un poco y en fin, me aburrieron, buenos pero con un rollete swing que no me acaba de llegar. Finalmente llegaron Travellin' Brothers y animaron mucho la cosa estos chavalotes del norte, a destacar su versión del Hoochie Coochie Man (y Estíbaliz está tremenda).

Bueno, ese es el resumen. Ahora las quejas. Las letrinas portátiles están arriba del todo de la plaza de toros, es un coñazo, te tropiezas con la gente sentada, con los que suben, con los que bajan, si llevas varias cervezas encima el equilibrio no es lo que era, en fin, que podrían ponerlos más cerca. La birra a 2,5 (vale), los cubatas a 6 euros (no los probé).

Por otro lado, el orden de los artistas no fue el idóneo en mi opinión. La gente suele llegar algo tarde al primero de los artistas y en Robben Ford y Susan Tedeschi podría haber habido más asistentes si hubiesen empezado los segundos.

Yo hubiese puesto a The funk on me los primeros el viernes y a los B.B. and the Bluesshacks el sábado, hubieran valido para abrir boca, calentar el ambiente y para que se encontraran a un público más numeroso y entregado.

Por último, pedir que hagan el año que viene más camisetas de la talla L, la verdad es que volaron. Los grandes y los anchos tuvieron más suerte.


viernes, 24 de julio de 2009

Me voy pal Blues Cazorla 2009

Ayer no pudo ser, todo muy precipitado, pero hoy sí que sí. Este año destacan del cartel Robben Ford (canta regular pero toca una jartá), Watermelon Slim (¡ya era hora!), Dr. Feelgood (boogie sin compasión) y The Funk on me para bailar el funky chicken, ¡joer todo el viernes!.

A ver cómo se dan estos días de blues, cerveza y tapitas en este encantador pueblo.

Nos vemos, I'll be back como Terminator y la gripe, no sé si in the night, a ver cómo se dan las vacaciones.

Robben Ford.



Dr. Feelgood.



Watermelon Slim.

martes, 21 de julio de 2009

Los Indios Tabajaras

Lleva un tiempo oyendo por varios sitios esta canción y no sabía cómo se llamaba. Yo creía que era Sin fe pero me equivocaba, es María Elena.

Recuerdo haberla escuchado de pequeño en una cassete de estas que vendían a través de Disco Libro o Círculo de Lectores, no lo sé, venía junto a canciones como La balanga, Bella sin alma o el famoso Feelings.

Ese sonido de guitarra me dejaba como hipnotizado y no paraba de darle a rebobinar una y otra vez.

Sigue siendo tan buena como la recordaba, pedazo de versión la de Los Indios Tabajaras, sí señor.


lunes, 20 de julio de 2009

Jazz para guitarra

¿Por qué son tan distintos los solos de jazz respecto a otros estilos? ¿Por qué no nos suelen sonar a clichés mil veces oídos como pasa en el rock o el blues, o al menos, son clichés más interesantes?

Pues una de las muchas razones es el uso de LOS ARPEGIOS.

Usando los arpegios para puntear rompemos el sonido lineal de la escala, hacemos que suene más melódico el solo y evitamos chocar con la armonía como a veces pasa cuando nos aventuramos sin saber adonde vamos.

Buen ejemplo de uso de arpegios en un punteo de rock es el primer solo de Comfortably numb. Suena redondo, perfecto, con una melodía que va como la seda con los acordes, deletreando en algunas ocasiones las notas que los forman.

El jazz es jodido de aprender, no tengo ni idea, pero el método de Jody Fisher es de los pocos que he encontrado que explica las cosas paso a paso, con claridad y lo que es más importante, sin ponerlo todo en solfeo a las 3 páginas del prólogo.

Comenzar por los Real Book es empezar la casa por el tejado y los métodos de Aebersold, que por cierto deben ser muy buenos, me suenan a lo mismo que los 4 tonos del mandarín.

Tardo media hora en leer unos compases en pentagrama y si encima la clave tiene alteraciones, pues apaga y vámonos, pero oye, los que no nos dedicamos a esto también tenemos derecho a disfrutarlo tocando.

Siempre me ha impresionado la flexibilidad de los músicos de jazz para improvisar. Te sueltan eso de: "Vamos a tocar una II-V-I en C" y la arman bien gorda en un momento.

Ese progresión básica en el jazz, significa que es una progresión de Re menor, Sol 7 y Domaj7. Con el tiempo te das cuenta de que los modos y las escalas son sólo mapas que te indican adonde puedes tirar, marcadores en el mástil para no perderte.

Al final, al menos para mí, lo que importa son los intervalos, afinar el oído y distinguirlos son los que te abren de verdad buenas posibilidades para improvisar y poder pensar más en lo que vamos a decir y no en cómo se dice.

Pero bueno, esa es otra historia para otra entrada...


sábado, 18 de julio de 2009

Mayor aclaración

Vamos a ver, la escala del dibujillo de la entrada anterior, la he puesto como ejemplo de la pentatónica menor de La en 1ª posición, la de toda la vida, plim, plim, plim, plim, plim, como dice el Juan.

Si la empezamos tres trastes más arriba en dirección al clavijero, o sea, en el 2º traste de la 6ª cuerda, tenemos automáticamente una pentatónica mayor de La para improvisar sobre un blues menor en La. Después podemos seguir avanzando con las demás posiciones sabiendo que empiezan en tres trastes menos que la pentatónica menor.

Knockin' on heaven's door es un ejemplo muy bueno de pentatónica mayor. Si sobre esa progresión de Sol, tocas la pentatónica de Mi menor (que es tres semitonos por debajo), tocarás la pentatónica mayor de Sol y sonarás más alegre y country.

Pero para disfrutar como un enano, cógete el Sweet nuthin' de la Velvet Underground, que está en Do y tú puntea con la pentatónica menor de La para tener así la pentatónica mayor de Do.

La última vez la puse en autorepetición y se me pasé un cuarto de hora improvisando encima.

Lo de ir a Do o Re en tono de Sol y que suene bien, se debe a que son la 4ª y la 5ª de la progresión, o sea, la subdominante y dominante, que son tonos fuertes y que tiran de la tónica, el rock y el blues sin ellas no serían ná.




viernes, 17 de julio de 2009

La mayor de la menor

Hace unos días me encontré con un abuelete con el que iba a clase de guitarra flamenca. Aprender, aprendimos poco porque se insistió (lógicamente) en coger primero manejo, o sea, técnica, aprendimos unos tanguillos y se acabó el curso porque la asociación de vecinos no tenía pelas para seguir pagando al profesor.

La cuestión es que siempre acabábamos tocando unos blues y él siempre me preguntaba como salía del sonido típico de la pentatónica menor.

Pues el siguiente paso más eficaz es tirarse a por la pentatónica mayor. ¿Cómo se consigue?. Veamos la típica primera posición de la pentatónica menor de La empezando por 6ª cuerda 5º traste.

Pues para obtener su equivalente en pentatónica mayor, hacemos esa misma caja pero empezando en el 2º traste de la 6ª cuerda.

O sea, la pentatónica mayor siempre la encontramos una tercera menor por debajo de la tónica o, lo que es lo mismo, una 6ª por encima de la fundamental.

Hablando en cristiano, los patrones de la pentatónica menor de FA sostenido valen para la pentatónica mayor de La (aunque la tónica para la pentatónica mayor de La en la 6ª cuerda no la encontraremos en la 1ª posición si no en la 2ª).

Bueno, dejemos de posiciones que esto parece el Kamasutra. Cogeros una base midi de blues, el Band in a box o cualquier disco y tocad encima.

Tras practicar con esto, lo mejor es hacerse un mapa con las notas de ambas escalas, resultando una escala de 7 notas para cada posición y no tener que estar saltando tanto y jugar más con los intervalos para tener el color deseado. Yo suelo tirar de la pentatónica mayor cuando llega el turn around, o sea, la vuelta, o cuando empieza otra rueda de acordes.

Pentatónica menor y mayor se pueden mezclar en un blues menor pero las pentatónicas menores suenan a maullido de gato con tosferina sobre un blues mayor.

Gente como Clapton, Allman Brothers, Thin Lizzy y el mundo del country usan este recurso a mansalva. Aquí tenemos a los Cream con un Clapton con la boquita muy seca. Ya se sabe, sexo, drogas y pentatónica menor-mayor.

miércoles, 15 de julio de 2009

Las cosas han cambiado

Pues ya iba siendo hora de que hubiera una entrada para Bob Dylan, pero es que resulta difícil decir algo que no se haya dicho ya de él.

Dylan mezcla el folk, el blues, el rock, las baladas y las convierte en obras de arte bebiendo de fuentes como la Biblia, el teatro de Brecht, Shakespeare o la sección de sucesos del periódico, dándonos una visión del mundo original con una galería de personajes como ladrones, busconas, jugadores, bluesmen, perdedores que te atrapan.

Puede ser irónico y ácido como en Like a rolling stone o sorprenderte a la vuelta de una estrofa con unas imágenes de increíble fuerza y ternura como cuando te suelta un "crying like a fire in the sun" (llorando como un fuego bajo el sol) en su canción It's all over now baby blue.

Ha sido ganado con un Pulitzer honorífico y varias veces propuesto para el Nobel de Literatura, pero eso da igual y a él probablemente también.

Sólo por escuchar a este trovador con esa voz de arena y pegamento como lo describió Bowie en su Song for Bob Dylan, valdría la pena haberse puesto a estudiar inglés.

Una vez entras en el mundo de los textos de Dylan es como meterse en un laberinto de espejos donde ya no hay vuelta atrás. Como ejemplo no saldré con el topicazo del Times they are a changin' ni el Blowin' in the wind (ya he mencionado topicazos de otras canciones).

Me quedo con esta canción que me recuerda algo en sus acordes y melodía a Help the poor, con una letra de esas que no dejan nada más por decir y que ganó un Oscar.