martes, 26 de julio de 2011

Resumen Festival de la Guitarra de Córdoba 2011

Bueno pues ahí va lo que han dado de sí los conciertos a los que he ido este año...

Jueves 7 de julio.

- Manuel Barrueco. El antiguo cine Góngora ha pasado a ser el Teatro Góngora. A la parte del escenario se puede acceder por escaleras, ascensor o escaleras mecánicas, con una decoración que parece de una navidad minimalista. En lo que es el escenario en sí, no está mal, pero me parece muy pelado todo y salí con la duda de si estaba aún por terminar o es que es así de moderno.

En cuanto a la actuación se puede dividir en una primera parte interesante con obras de Manuel M. Ponce y Ástor Piazzolla y una segunda parte donde más de uno mirábamos hacia atrás por los resoplidos de alguien que dormía a pierna suelta. Roberto Sierra será un gran compositor muy reconocido mundialmente y tal, pero la sonata para guitarra que tocó de él es sólo apta por los muy fans de la música contemporánea y con eso ya sabe más de uno a lo que me refiero...

Después pasó a tocar un Capricho árabe de Tárrega impecable, al que siguieron la Serenata andaluza y Danza Española. Como bis, tocó Rumores de la caleta de Albéniz y El ratón y así, sí que nos pudimos ir felices a casa.

- Andrés Calamaro. Al final me decidí y fui. Las partes en que me conocía las canciones lo pasé bien, en las demás me aburrí bastante. Muy buena banda la que le acompaña. No sabía que hubiera cholulismo fuera de Argentina pero vi muestras de ello. La verdad es que soy más de Rot que de Calamaro.

Viernes 8 de julio.

- Lee Ritenour. Había oído hablar de él como músico de sesión todoterreno y tal, pero nunca había escuchado nada de él en serio y salí con la sensación de haber visto uno de los mejores conciertos que he visto en mi vida. Ideas muy buenas, una forma de articular el fraseo preciosa, recursos técnicos y melódicos a mansalva, en fin, todo aquello que para mí diferencia un GUITARRISTA de un señor que toca la guitarra.

Le acompañaban monstruos como Dave Grusin a los teclados, Melvin Davis, excepcional bajista con un sentido del humor increíble, aún recuerdo ese solo de bajo con talk-box a la vez que cantaba haciendo scat y por último, el mejor batería que he visto jamás en directo, Sonny Emory, un señor con un groove y un tempo impecable e implacable.

Acabaron con un "Get up, stand up" de Marley realmente bonito y cachondón. Si tenéis la oportunidad de verles, no os lo perdáis a menos que hayáis quedado con la Bellucci o algo así.



- Pablo Milanés. Hay canciones de este señor que me encantan, pero me pasa como con el ska o el reggae, 4 o 5 canciones son suficientes. El concierto estuvo muy bien, aunque tras varias canciones era como si hubiera escuchado el Ave María de Schubert varias veces. Muchas canciones de amor y ninguna de crítica política con la que está cayendo. Tampoco cogió la guitarra en todo el concierto y cuando la cogió para tocar Yolanda estaba desafinada, intentó afinarla mientras cantaba pero, a los pocos segundos se la pasó a un pipa para que se la llevara.

Eso sí, canciones como "Para vivir" puso a la Axerquía boca abajo y a mí me tocó luego con "El breve espacio en que no estás", pausada y rotunda, mejorando con mucho la versión apresurada original. Pablo siempre vuelve a poner en el mapa la palabra "ternura", quizás la que más me gusta del diccionario.

Lunes 11 de julio.

- Clayton-Hamilton Jazz Orchestra con John Pizzarelli. Una alegría para los oídos escuchar a toda una big band tocando grandes temas sin caer en los standards más trillados, bueno sí, tocaron Under my skin, pero en un homenaje a Sinatra alguna así tenía que caer.

Hubo 2 partes en el concierto. En la primera tocando sólo la orquesta donde para mí destacó un momento en que tras una magnífica intro de contrabajo tocado con arco por parte del director de la orquesta, John Clayton, le siguió Jeff Clayton al saxofón, tocando como si fuera a coger en brazos a su hijo por primera vez o algo así, me dejó hecho polvo esa manera de tocar. Sensacional. El tema lo presentaron como Emily de Johnny Mandel y Johnny Mercer.

Luego llegó John Pizzarelli y la armó en grande. Guitarrista con un swing increíble, cantante con estilo, dió toda una lección de clase y buen hacer. A destacar los dos temas que tocó con el guitarrista de la big band que tampoco era manco.

Fraseos relámpago cantados a la vez en plan scat, sin perder una nota ni desafinar. Bestial.



Martes 12 de julio.

- Luis Pastor con la Orquesta de Córdoba dirigida por Leonardo Martínez Cayuelas. Conjunto de canciones basadas en poemas de José Saramago. La mayoría leídas en español al principio y cantadas en portugués a excepción de un par de ellas. El resultado realmente me encantó aunque su señora esposa, que le acompañaba bien a la voz, no cantara muy allá en un tema que dejó que cantara sola.

Por último cantó algún tema propio como Ángel caído, hizo un recitado sobre dónde estarán los cantautores realmente bien hilvanado y acabó con lo mejor, Mariposa de noviembre cantándola a capella y dándose palmadas en el pecho a manera de percusión. "La voz de mi corazón es un pájaro que canta, gorrión del pueblo cantor, como fue Violeta Parra".

Miércoles 13 de julio.

Kazuhito Yamashita Family Quintet. "Las mil y una noches".

Este señor es una leyenda en Japón, más de 80 discos grabados, una técnica impresionante y una descendencia que sigue sus pasos. Empezó curiosamente con el Capricho árabe que ya había oído a Barrueco días antes. Lectura totalmente distinta de este clásico, curiosa pero mucho más fría y mira que es bonita esta pieza. Siguió con un arreglo sobre una pieza de Borodin y luego una composición de su señora, Keiko Fujiie. Ahí empecé a verle las orejas al lobo.

Música disonante, polirrítmica, que evocaba una sensación para mí verdaderamente asfixiante. Le siguió una pieza de Scherezade de Rimsky-Korsakov que fue un bálsamo después de lo anterior.

Después subió al escenario su hijo Terukaku y tocó un extracto de Simbad de Carlo Domeniconi que se me hizo bastante cuesta arriba. Como guinda acabó la familia al completo subida al escenario tocando otra pieza de su señora esposa. No me fui porque hubiese tenido que hacer levantar a bastante gente. Salí del concierto sintiéndome como se tendría que sentir Norman Bates en pleno julio después de haberse comido una tortilla de polvorones: saturado, violento y muuuy cansado.



Jueves 14 de julio.

- John McLaughlin and the 4th dimension. Buen concierto el de este señor. No es una música de fácil digestión, pero su originalidad, su técnica y su expresividad en ciertos momentos, me gustaron mucho. Grandes músicos los que les acompañan, un brillante teclista y a ratos batería, Gary Husband, un monstruo de las 4 cuerdas llamado Etienne M'Bappe (tocaba con guantes) y el batería Mark Mondesir.

Destacables fueron para mí, Raju, The fine line, Discovery y sobre todo, recordando viejos tiempos, una versión grandiosa de The unknown dissident. Ecos de John Coltrane por todas partes.

Viernes 15 de julio.

- Ariel Rot. Y fuimos a ver a este dandy del rock, acompañado tan sólo de un teclado y guitarras: una acústica, una Gibson SG y una Gretsch. Temas de su último disco y repaso a temas más antiguos de discos como Lo siento, Frank y Cenizas en el aire y éxitos de Tequila o Los Rodríguez.

Con buen dominio de la escena, fue desgranando temazos adaptados al formato en solitario como Vals de los recuerdos, Te busqué, Pólvora mojada, Manos expertas, Eche 20 centavos en la ranura, Confesiones de un comedor de pizza o Milonga del marinero y el capitán.

A nadie le resulta nuevo lo bien que se acompaña este señor a la guitarra, pero cuando se trata de tocar el teclado es realmente bueno, para mí fue una agradable sorpresa. Entre algunos temas fue intercalando comentarios diversos sobre temas como Sergio Makaroff, los inconvenientes de las groupies o el hacerse viejo.

Cuando 2 horas pasan tan rápido es porque algo se está haciendo realmente bien.

Sábado 16 de julio.

- ZZ Top. Fin de fiesta a lo grande. Puntuales comenzaron los tejanos con Got me under pressure, seguidas de Waitin' for the bus y Jesus just left Chicago. Pantalla gigante atrás del escenario, sonido contundente y con VOLUMEN ALTO, cosa que se echaba de menos en sitios como el Azkena en el escenario principal. Cayeron versiones como Future blues y Hey Joe que condujeron a la gloria final con Gimme all your lovin', Sharp dressed man, Legs, La Grange y Tush.

El concierto se nos hizo corto, alrededor de hora y media, pero no dejaron títere con cabeza. Impresionantes.



Bueno, pues esto fue todo que no es poco. Para mí, premio ex-aequo a ZZ Top y Lee Ritenour.

lunes, 13 de junio de 2011

Aquellos que esperan

A veces, el que no llora, no es el que menos siente. A veces, el que no llora, sabe que es tan sólo cuestión de tiempo encontrarse con aquellos que esperan.

lunes, 7 de febrero de 2011

Silbando que es gerundio

Dice Zakk Wylde que los punteos memorables son aquellos que se pueden silbar. Y lleva razón aunque no haya Dios que pueda silbar sus punteos.

Llega un punto en que aunque hace tiempo que hayas salido de las dichosas cajas al puntear, te encuentras atascado tocando cosas que pueden ser efectivas de cara a la peña pero de las que estás harto.

Pues silbar es un buen remedio contra esto. Muchas veces me da por improvisar silbando sobre una canción de la radio y me encuentro con ideas o frases que son buenas y que no toco cuando tengo la guitarra, ¿por qué? Porque las olvido.

Solución: últimamente le silbo al móvil en modo grabadora de sonidos y así no se me van las ideas. No os podéis imaginar la cara de una señora el otro día cuando me vio bajarme de la bici y me puse a silbarle al móvil un punteo como un loro psicótico. Pero bueno, eso también es rocanrol.

Luego cuando escuchas lo que has grabado tienes una sensación extraña, porque profundizas en la música que tienes en la cabeza y no en los dedos. Buena manera de ganar afinidad después con la guitarra.

Ahí va una canción cuyo poder reside en: letras intrigantes sobre un ritmo reggae y guitarras de rock setenteras con un mano a mano de punteos y fraseos armonizados que todo el mundo puede silbar.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Lo nuevo de Guadalupe Plata

Si hay un disco que esperaba que saliera desde hace tiempo, ese el nuevo trabajo de Guadalupe Plata. Un larga duración que suena a "podrío" y "chatarra" en el mejor sentido de la palabra, como me comentaba Pedro de Dios, guitarra y cantante, en una ocasión.


En este trabajo se aprecia un sonido más orgánico y añejo, donde encontramos una guitarra curtida y baqueteada que aulla y se desliza bajo el groove impecable y en constante cambio de Jimena y el bajo-barreño fluido y lleno de inventiva de Paco Luis Martos.


En una entrevista en el Bluescazorla (a partir del minuto 7 y pico), nos contaban que la historia del blues es como un embudo donde, cuanto más atrás buscas, más libre y más suelto se hace todo y este es el ambiente que se respira por los cuatro costados o, mejor dicho, las 2 caras de este disco.


La honestidad en lo que hacen y la búsqueda de raíces para crear atmósfera son para mí lo que define a este grupo. Una búsqueda que no cae en el purismo, sino en "tan sólo tocar los blues de hoy en día", como diría Hendrix, sin perder de vista de dónde proceden.


Ellos vienen, como ya han dicho, no del algodón, sino del olivo y la alcaparra, ingredientes que junto a la piedra, el cementerio, el pantano, el demonio y el halo protector de su Santa Patrona, forman un combinado perfecto de efecto hipnótico y boogiezante (valga el palabro) que te agarra del cuello como una vampiresa-mujer.


Pero bueno, dejémonos de literatura y pasemos a ver los temas del disco:


1.- Serpiente negra. Tema con intro tranquila para dar paso a un puente demoledor con un slide desquiciado, perfecto para una escena de Tarantino. ¿Algo que ver con la película El lamento de la serpiente negra?.


2.- Lorena. Destinada a ser un clásico en su repertorio en directo. Atención a ese bajo que salta en la parte del punteo y ese charles que silba y corta el aire como un hacha.


3.- Estoy roto. Un riff arrastrado y perezoso, laid-back que dirían los americanos, que vertebra la canción. Parada a la mitad de la canción con varios fraseos y unos baquetazos que en directo suenan a martillo claveteando un ataúd. Después llega un crescendo que desemboca en un punteo lleno de mala leche. Me encanta.


4.- Pollo podrío. Y canasta de 3 puntos tras llevarlo por fuera de la ventanilla del coche. Huesos quemando y sonrisa en la cara. ¡Viva el psychobilly!


5.- Gatito. Festival de slide con licks frenéticos en plan pregunta y respuesta a lo Johnny Winter. Todo un himno para la banda de los Piolines del infierno.


6.- El tigre y la hiedra. Bajo este título que bien pudiera ser el de un cuento oriental, encontramos un instrumental con guitarra acústica y teclado en plan el circo de lo extraño visita tu ciudad. Me provoca la misma sensación que la música de introducción de El hombre que era la muerte de Historias de la Cripta.


7.- Esqueleto. Fue escucharlo y acordarme de Link Wray, así que todo bien.


8.- Como una serpiente. Tema que en directo provoca tortícolis, torceduras de tobillo y erosiones en la uña del dedo gordo del pie, debido a que todo el mundo siente la necesidad de bailar como si tuviera un incendio dentro de los zapatos.


9.- Veneno. Ritmo de 6/8 a lo How many more times que bebe directamente de How many more years de Howlin' Wolf. Uno de los temas que más repito cuando pongo el disco. Veneno verde: ¿María? ¿Jagermeister? ¿Licor de hierbas? ¿Licor del Polo, quizás?


10.- Boogie de la muerte a.k.a. Pobre Marie. En particular, me encanta el punteo donde la guitarra tartamudea, el slide se desmadra y todo encaja a la perfección. Un gran tema.


11.- Rai. Homenaje a Ry Cooder. Carretera y manta, océanos de asfalto, gasolineras fantasma y desiertos eternos donde reina el lagarto y la chumbera. Instrumental con mucho carácter y sentimiento.


12.- Satánica. Riff a lo Rollin' & tumblin' con mensajes crípticos. Informaremos sobre el asunto.


13.- Habichuelas del oeste. Mi tema favorito del disco. Título épico a lo Sergio Leone para un instrumental más serio que un ataque al corazón y que pesa como una maldición del Antiguo Testamento sobre aquel que lo escucha. En directo provoca un efecto catártico por el contraste que supone respecto al resto de repertorio.


Tensión contenida, arpegios disonantes, siniestros armónicos naturales a lo Dazed and confused y un rasgueo frenético casi al final de la canción, en plan Dirty pool de SRV o Blues for Al and Peggy de Mike Morgan and The Crawl realmente matador. Sencillamente magistral.


En su myspace se puede escuchar online o descargar en varios formatos a través de bandcamp. También está disponible en Spotify . El LP se puede conseguir en Andalucía en Subterránea Cómics o se puede reservar a través de Folc Records.


domingo, 28 de noviembre de 2010

La habitación de al lado

Allí arriba no hace falta boina, ni pelliza. No hace falta cartera repleta de quinielas con papel de calco, carnet del Córdoba, almanaques, lotería y fotos de familia. Allí arriba no hace falta goma elástica para apretar las pilas de esa vieja radio donde escuchabas los partidos del domingo.

Allí arriba continúa ese sótano de la ferretería donde nos descubriste tesoros como viejos quinqués, alcancías medio oxidadas y candados de antes de esa guerra de ni contigo ni sin ti, de todos los males y ningún remedio, de un frío color gris eterno, de un hambre que hizo desaparecer hasta a los gatos y donde se mataron esos hermanos que cayeron en distinta zona.

Allí arriba, hay caramelos infinitos saliendo de los bolsillos de tu abrigo después de la cabalgata de Reyes.

Allí arriba, el Córdoba siempre está en la temporada 64/65 y el barrio de San Lorenzo sigue oliendo a picón y pan caliente.

Algún día nos encontraremos tomando un vino de la Taberna El Gallo que nos sabrá más a gloria que nunca, mientras miramos a esas cordobesas monumentales que calzan un 48 de ojos negros y un 52 de altanería.


miércoles, 27 de octubre de 2010

Perros

¿Qué decir de ellos? Simplemente, me encantan. Esta mañana iba por la calle y vi a una señora mayor pidiendo a la puerta de un supermercado.

Entra otra señora y en vez de atar al perro, le da la correa a la que pide para que se lo cuide y le da una moneda.

La señora de la puerta mira al perro, el perro la mira, le intenta dar la pata como jugando, pero ella tiene la mente en otra parte. Al final, el perro se sienta a su lado y aprieta su hocico contra ella. La señora le mira con una cara de cariño tremendo. Los que pasábamos por ahí nos hemos sentido como en pelota ante eso.

Tiempos perros en que hasta los perros son más humanos que muchos.



miércoles, 6 de octubre de 2010

La TDT

Más canales que se suponen que se pueden ver en la TDT y más canales que quito. Que si los codificados de AXN, Gol Tv y no sé qué, las teletiendas 24 horas, los canales para los nenes, los canales refritos con series a distinta hora del canal principal.

Ojalá echaran la del pistolero, pero el Señor nos castiga así de esta manera...

martes, 28 de septiembre de 2010

Así no voy a la huelga

Por varias razones:

- Sindicatos que no se ponen ni de acuerdo entre ellos. Unos dan una valoración a la gestión económica del gobierno de un 0, otros un 4 y el CSIF dice que no se vaya a la huelga porque ya es tarde y la jodienda ya está hecha. En fin, que lo único que está claro es que son españoles, porque la unidad luce por su ausencia.

- Anuncios como el del Chikilicuatre en que se critica la situación económica, al empresariado, al PP, pero de crítica directa al gobierno nada. ¿Cuándo se desvincularán de una vez los sindicatos de los partidos políticos en este país?. Sí, hay una cosa que se llama historia, pero también hay otra que se llama avanzar.

- Ya me manifesté en junio por lo mismo y no tengo nada más que añadir. Sigo descontento con el PSOE, con el PP, con los nacionalistas, con Rosa Díez y hasta con el orfeón donostiarra en pleno, no me divierto con nada como cantaba Pedrito Fernández. A veces me da la sensación de que el mono Aurelio es el que está manejando los hilos de todo esto.

- Declaraciones absurdas de Zapatero como: "El que se está formando está trabajando". Dan ganas de preguntarle: "¿Le vas a dar vacaciones pagadas? ¿Figura eso en su vida laboral? Déjame ver el color de tu dinero, chavalote".

Luego como remate suelta, eso sí con mucho talante, perlas como: "Yo admito las críticas y hasta las descalificaciones". ¿Pero esto qué es? Las críticas vale, pero si uno se caga en tu padre, es una descalificación y ahí poco se puede admitir, digo yo o a lo mejor sigo muy antiguo todavía.

Conclusión: En las siguientes elecciones, votaré a algún partido que aparente preocuparse por el ciudadano medio, porque con estos de ahora, ni izquierdas, ni derechas, sino que pal centro y pa dentro las medidas que nos meten y el ciudadano escocido como de costumbre. Sólo me queda el consuelo de que nunca les voté.

A veces me da la sensación de que al final, todos dicen lo mismo de distinta manera. Let's call the whole thing off... ¡Dios, cómo me gusta esta canción!




domingo, 26 de septiembre de 2010

Blues y mujeres

Pistol slapper blues: El repertorio acústico de Rory Gallagher tanto propio como de versiones, siempre me ha encantado. Su disco Wheels within wheels es uno de sus grandes desconocidos y uno de mis grandes favoritos. Ahí va esta versión de Blind Boy Fuller a cargo del irlandés.



They're red hot: Pues más blues para redondear la semana. Este tema es de los pocos de Robert Johnson en afinación estándar, asequible y con ritmo de ragtime-blues. Una y otra vez vuelvo a Robert Johnson y su música como el que busca candela.

Ese ritmo cuadrado y esos licks respondiendo a la voz, todo a la vez, es que te dejan desquiciado tratando de lograr aunque sea un 5% de esa magia, eso que Keith Richards llama variaciones sobre esa vieja cosa de siempre.

Recomiendo encarecidamente el visionado de Can you hear the wind howl? con Danny Glover y Keb' Mo' como Robert Johnson, una auténtica gozada.

sábado, 18 de septiembre de 2010

40 años sin Jimi

En palabras de Neil Young:

Cuando tocas la guitarra, puedes tocar o puedes trascender y puedes ir tan lejos como si no hubiera límites. Jimi me enseñó eso: hasta dónde que puedes llegar en tu propio cuerpo y hasta dónde puede expandirse tu mente cuando tocas, Jimi me mostró eso, aprendí eso de él.

Y él era uno con su instrumento. En verdad, algo grande estaba ocurriendo, sólo que no había técnica de la que pudiera tomar nota, ni acordes que pudiera reconocer, ni movimientos de manos de los que pudiera decir "sé lo que es eso". No sabía que era nada de eso. Tan sólo le miraba, le oía, lo sentía y quería hacerlo. Me decía a mí mismo: "Quizás un día pueda llegar a ese punto y sentir lo que es eso".

Pero no puedes llegar hasta ahí tú solo, por suerte para mí, tuve a Crazy Horse, por suerte para Jimi, tuvo a The Jimi Hendrix Experience, porque sin Mitch y Noel, es difícil decir qué hubiera ocurrido. Aunque Jimi sea una leyenda, un innovador y todo lo que el mundo diga y más, es difícil saber si lo hubiera logrado sin estos otros 2 tipos.

Porque sé que no importa si sabes tocar o no, no importa si estáis unidos o si todo el mundo clava la nota al mismo tiempo o el tono en que estén o lo que sea, sólo importa si hay la química adecuada y ellos tenían la química adecuada. Y cada vez que tocaban juntos, Jimi despegaba y realmente sólo le oí hacer eso con ellos, hasta el punto de dejarme alucinado.

Así que supongo que el motivo por el que estoy aquí, no sólo es Jimi, son los otros 2 tíos que estaban ahí arriba en el escenario con él, Mitch and Noel y el sonido de The Jimi Hendrix Experience y toda esa gente allí, la expresión de sus caras, toda esa multitud. Todo eso en conjunto es lo que lo hizo posible. No puedo decir más, es un gran placer para mí presentar a The Jimi Hendrix Experience en el Rock and Roll Hall of Fame.

Y por supuesto, Noel, Mitch y su padre, Al Hendrix, aceptan. Unos con un pelín de flema británica (thank you very much indeed, God bless you all) y su padre..., un padre que ha sobrevivido a su hijo. No hay nada más doloroso en esta vida.


viernes, 17 de septiembre de 2010

Llueve en Méjico

Esta semana me ha costado decidir qué canciones aprender, al final, the winners are:

- Rainy night in Georgia de Tony Joe White, interpretada por Brook Benton. Escuché por primera vez esta canción hace un montón de años en Tren 3, un programa de blues de Radio 3 ya desaparecido y esta semana me dio por tocar la melodía del estribillo en la guitarra hasta que recordé el título. Quien pudiera cantar como este tío, aunque me gustaría más cantar como esta criatura...



- Fallaste corazón. Me encanta Cuco Sánchez, lo he descubierto hace poco y le escucho siempre que puedo. Letras que inspiran para hacer una novela entera. Y volver, volver, volver a las cantinas y al despecho.



miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ilegales

Llegará el día en que acabaremos mal, como un fantasma de la autopista escuchando en los clubs un blues secreto, enamorados de Varsovia porque Europa ha muerto y sintiendo que el corazón es un animal extraño.

Dejará de haber una ola de carne en la playa, una chica en el club de golf y un stick de hockey con el que atizar a los mamoncetes que esperan con la pasta en la mano.

La casa del misterio se llenará de hombres solitarios que regresan al sexo químicamente puro, agotados de esperar el fin.

Llegarán con la niebla chicos pálidos para la máquina, hasta arriba de dextro-anfetamina, en una atmósfera perjudicial, cara al peligro, buscando al ángel exterminador dentro de un vaso de whisky.

Volverá el demonio de las radio fórmulas de costumbre, llenándonos de la rabia de vivir y con los ojos abiertos pensaremos en quién espía los juegos de los niños.

Se nos echarán encima tiempos nuevos y más salvajes si cabe, en los que sólo nos quedará el recuerdo de Ilegales en directo. Mientras tanto, la banda destruye haciendo mucho ruido mientras la peña está fascinada.

Jorge Martínez, como padre de la criatura, tiene todo el derecho de quemar las naves como Cortés (aunque más bien las barrenó) por una cuestión de "higiene mental" como él dice, pero servidor no puede evitar cagarse en las desbandadas de las grandes bandas...


viernes, 10 de septiembre de 2010

Más canciones

Pues estas son las 2 canciones de esta semanita de marras:

- A la media luna de Juan Perro. Una canción como un castillo, no voy a descubrir ahora el pan de molde diciendo que Santiago Auserón es uno de los mejores letristas y compositores de este país.

Letra extraña que evoca imágenes de gran fuerza. Es una gozada tocar esta canción al caer la tarde con un vargas genuino delante, nada de Sandavid, por favor. "Bajo la muralla de Palma del Río, hermosa cautiva, me diste tu amor...". Dedicada en sus conciertos a "los poetas de Al-Andalus".

http://www.goear.com/listen/5ea88d0/a-la-media-luna-juan-perro

- Don't you forget (Part One and Two) de Micah P. Hinson. Como me recomendaron no aprender tanta canción triste, pues a por esta voy... La calidad del vídeo es mala, pero la actuación es conmovedora.

En un mundo perfecto, esta canción sería todo un himno aunque sospecho que a este hombre los himnos y similares se la sudan.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Canciones de la semana

Bueno, pues esta semana le toca el turno a:

- Long time gone de Crosby, Stills and Nash. Me la han sugerido y no sé por qué nunca me había puesto antes a aprender esta canción, quizás porque el disco entero merezca la pena aprenderse de arriba a abajo. Una cadencia perfecta y unas armonías vocales que suenan a gloria. Y ese David Crosby demostrando que es una de las mejores voz del rock and roll.

Lenny Kravitz comentaba en una entrevista que no entendía cómo alguien tan violento y malencarado puede hacer canciones tan hermosas. Quizás sea por eso, el tío saca el bicho fuera y lo transforma en maravillas como esta.


- Con mis propias manos en la voz de Javier Solís. Me encanta la canción mejicana, realmente me enternecen y resultan simpáticos esos personajes pendencieros, borrachines que apuran la copa hasta el último jalón, que se mueren de puritito macho y que luego lloran como niños ante un reproche de sus madres o recordando a una mujer delante de una botella.

Esta canción de pudo ser y no fue es una de mis favoritas.

jueves, 26 de agosto de 2010

Reconciliación guitarrera

A veces llega un punto en que te pierdes con la guitarra. La coges, todo te suena igual, tocas cuatro punteos, los blues de siempre, la miras, ella te mira y te dan ganas de estamparla contra la pared.

Te paras un momento y empiezas a echar cuentas de cuantas canciones enteras te sabes. Y quitando los blues, no llegan ni a un repertorio de una hora.

Y creo que este es un defecto que tenemos un montón de gente que tocamos la guitarra (yo no soy guitarrista, esas son palabras mayores).

Si se para uno a pensar, un 90% de una canción son acordes y ritmo y muy frecuentemente esto se descuida porque los punteos son lo que impresiona y desahoga.

¿Solución? Primero: Liberar la mano que rasguea con cosas como The dictionary of strum and picking patterns de Fred Sokolow y el libro de La guitarra flamenca de Merengue de Córdoba Vol. 1, actualmente descatalogado, donde explica en el vídeo, los ritmos de diversos palos del flamenco a nivel muy básico y comprensible.

Segundo: Aprenderme o al menos intentarlo, 2 canciones a la semana para aumentar repertorio y aprender progresiones nuevas. Primero me aprendo los acordes, juego un poco con las tríadas y las inversiones de acordes y meto rellenos melódicos aquí y allá para hacer la cosa más interesante. Si estoy inspirado hasta le puedo meter una línea de walking entre los cambios en plan estilo blusero o jazzy.

Esta semana estoy con Help me de Johnny Cash (gracias, Juan por el descubrimiento) y Detalhes de Roberto Carlos, que aunque en este vídeo le den una guitarra desafinada sigue sonando tremendo. ¡Sí, me encanta Roberto Carlos!, ¿pasa algo?



Help me. Johnny Cash.



Detalhes. Roberto Carlos (con música y letra del gran Erasmo Carlos).

miércoles, 25 de agosto de 2010

Pantaloncicos vaqueros

Entre las pocas cosas buenas, pero que muy buenas, que tiene el verano, son los pantalones vaqueros cortos de las mozas.

Vanessa Ferlito al bailoteo y The Coasters con Down in Mexico de fondo. De lo poco que se salva de la peli Death Proof. Dos del Quentin seguidas, esto no puede ser... ¡no qué va!

domingo, 22 de agosto de 2010

Yo no digo nada

¿Hay alguna más odioso que esa gente que te salta con "yo no digo nada pero..." o "no me hagas hablar"?

Dan ganas de soltarle:

1.- ¿Ahora no tienes boca para hablar?

2.- ¿No tienes suficientes pelotas para continuar?

3.- ¿O es que no tienes suficiente cabeza para hacerte notar de otra manera y no cagarla como de costumbre?

Pero mejor que todas esas frases, está esa de I dare you, I double dare you, motherf****r!

miércoles, 18 de agosto de 2010

Instrumentos caseros

Pues lo prometido es deuda. Ahí va un lap steel que se ha montado este señor con una caja de galletas como caja de resonancia. No suena nada mal, no.



Y también se puede hacer uno una guitarrica la mar de barata, interesante el blog de De Ferre, pena que el bricolaje no sea lo mío. Yo pongo un cuadro y acabo provocando un conflicto internacional.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Regalo para vosotros

Gracias chavalotas y chavalotes. De regalo ahí va un instrumental que uno quiere que se escuche cuando, inevitablemente, deje de acumular calendarios.

miércoles, 28 de julio de 2010

Resumen del Festival de la Guitarra Córdoba 2010

Bueno, pues ya pasó el XXX Festival de la Guitarra de este año. Ahí va un resumen de los conciertos a los que asistí.

Serrat

Al principio iba predispuesto a que me gustara, la mejor clase de literatura que tuve fue una en que llegamos a clase y nuestra profesora empezó con eso de "Umbrío por la pena, casi bruno, porque la pena tizna cuando estalla...". Comenzó Serrat disculpándose diciendo que era un concierto cerrado, sólo con versos de Miguel Hernández por motivo del centenario de su nacimiento.

Y ya empezamos la jodienda. ¿Por qué tienen que ser siempre los aniversarios múltiplos de 5 o 10? ¿Y por qué tiene que ser un concierto cerrado? Vale que sea el aniversario, pero la gente, aparte de ir a escuchar versos de Miguel Hernández, va a ver a Serrat y espera escuchar temas suyos. Cierto es que el Nano se disculpó diciendo que volvería en otra ocasión y tocaría grandes éxitos "y hasta discos dedicados", pero estas cosas se avisan en el cartel, no ya dentro del concierto.

Por lo demás, buen concierto con un Serrat con una voz en muy buen estado de forma con momentos espléndidos como un algo acelerado "Menos tu vientre" o ese preludio en el que Serrat nos cuenta cómo estando Miguel Hernández en la cárcel recibe una carta de su esposa Josefina contándole que ya sólo les queda una vieja gallina como recurso para comer, ya que la última cabra con cuya leche alimentaban a su hijo, se la han llevado.

Miguel, al enterarse de esto, desde su celda escribe lo que sigue y todo el Teatro de la Axerquía aplaude con un nudo de rabia y tristeza en la garganta por lo que pasó.



Deep Purple

En los minutos previos al comienzo del concierto se olía en el ambiente que se avecinaba algo grande, sonó Rockin' in the free world de Young y lo que era intuición se volvió certeza.

Comienzan con Highway star y la gente nota extraña la voz de Ian Gillan. Le sigue Strange kind of woman, una de mis favoritas y al final de la canción en el duelo voz-guitarra, se entona y vuelve la tranquilidad al respetable.

El concierto transcurre en un ambiente de camaradería entre ellos como en pocos grupos de los que haya visto. Un Gillan bromeando con sus compañeros, Ian Paice haciendo magia con su batería y un Roger Glover con pinta de abuelete venerable entregado con el público.

Mención especial para Steve Morse, que a la vez que desplegaba todo su arsenal de recursos guitarreros, tenía una sonrisa de oreja a oreja durante todo el concierto, agradeciendo la entrega del público.

A la que vez que nos mostraba sus guitarras Music Man y amplificadores Engl, Steve brilló con luz propia con esa forma de tocar punteando cada nota con la púa (picking) frente al típico fraseo de rock que tira más para el estilo legato, o sea, con una articulación basada en ligados ascendentes y descendentes.

En la intro de When a blind man cries, para mí la canción de esa noche, Morse hizo un despliegue de medios con sus intros arpegiadas, efectos de violín jugando con el volumen, uso de palanca de vibrato y un saber dosificar los efectos magistral.

Siguieron canciones como Knocking at back door, Lazy, Perfect Strangers, (con corte eléctrico de un par de minutos incluido), un Space truckin' soberbio, como no Smoke on the water para redondear la noche y como bis Hush (con una intro del Going down) y Black night.

En esta ocasión meritoria fue la labor de Pilar Cobos, periodista del Diario Córdoba, quien consiguió viajar en el tiempo y ver a los Purple tocar Child in time en el Festival de la Guitarra de este año. Sabido es que esta canción es una de las más difíciles de cantar por sus agudos extremos y que Ian no podría cantarla ahora ni aunque un tiraboleiro le meciera las pelotas.



Johnny Winter

Sabía a lo que iba en este concierto, sabía que iba a ver a un señor con la salud deteriorada y que tocando no está al 100% ni en precisión ni en velocidad, pero aún enfermo, este bluesman deja callado al cabo de un turnaround a más de un guitarrista la mar de sano.

Empezó la banda de acompañamiento con un tema instrumental, con un guitarrista competente pero con una señal demasiado procesada en chorus. Al término de la intro, llega Winter por su pie pero con evidentes problemas para andar, se sienta y coge su Steinberger que tiene al lado en un monitor y empieza con un instrumental que enlaza con otro que es nada menos que Hideaway de Freddie King.

Johnny toca con los ojos cerrados todo el tiempo y a cada canción da un trago a una botella de agua que tiene a su lado. La cosa se calienta con uno de mis temas favoritos, She likes to boogie real low, después continúa con el clásico Good morning little schoolgirl, Miss Ann, un Blackjack con muy mala leche, para seguir con "I'm tore down", esta vez con el batería cantando.

Toca Lone Wolf y le sigue un Don't take advantage of me que suena brutal, la gente aplaude con entusiasmo y por un momento se pone el teatro a media luz y Winter entreabre los ojos, como saliendo de un duermevela y en su rostro se pudo ver una expresión de agradecimiento que me conmovió.

Hace su tributo a Hendrix con Red house, sigue con Bony Maronie y nos hace creer que esto se acaba con It's all over now. Pero la gente está calentita y sale de nuevo con su Gibson Firebird.

Cae primero Mojo boogie con un slide a veces algo errático, pero acaba con un Highway 61 realmente brillante, con un solo lleno de ideas y con guiños al final al Third stone from the sun, de nuevo Hendrix para guiarnos en el camino y unos acordes finales que me recuerdan al final del Stone dead forever de Motörhead, aunque podría ser también el de otra canción. ¿Sugerencias?

La gente se tira bastantes minutos aplaudiendo a rabiar, pero el espectáculo se ha acabado. Ha sido 1 hora y media casi de concierto y salgo con algunas buenas ideas para fraseos. No se puede pedir más.



Joe Bonamassa

Fue un buen concierto pero con demasiada pirotecnia guitarrera que encantaba al público pero a mí más de una vez me dejaba frío. Canta bien, pero se contiene, ejemplo perfecto de ello fue las versiones de So many roads de Otis Rush y Young man blues de The who, canciones en las que se echaba de menos más rajo en la voz.

Sin embargo en temas como la sensacional Sloe Gin y Blues deluxe se dejó llevar y nos dejó a todos pasmados ante unos solos bien paridos, dosificados a ratos y lanzados en otros y con montones de ideas melódicas por todos lados.

Acabó con un Bird on a wire de Cohen con un solo sencillo pero precioso y Just got paid de los ZZ Top, con referencias en la intro y en el solo completo a Dazed and confused de los Zeppelin. En ese momento me entraron ganas de que empezara el concierto de nuevo, ahí sí que me puse calentito.




Paco de Lucía

Noche de calor, ¡joé qué caló!. Con Antonio Sánchez a la otra guitarra, el Piraña en la percusión, El Farruco al baile, Alain Pérez al bajo, Antonio Serrano a la armónica y teclados y Duquende y David Maldonado al cante, salieron a escena y como siempre se armó bien armada desde que empezó con su soleá Antonia hasta el final con Entre dos aguas y un baile por parte del hijo de El Farruco, ya con el equipo de sonido apagado, que dejó encantado al público de una Axerquía totalmente en silencio..

Paco sigue destilando magia por los 4 costados y esta vez me gustó como se dosifica, como se deja llevar cuando lo pide el tema, como comparte los temas con sus compañeros, en fin, Paco de Lucía toca la guitarra pero tiene ese algo más inexplicable, inaprensible pero apreciable de inmediato, que es lo que diferencia a un músico genial de un guitarrista que toca muy bien.

2 menciones especiales en esa noche, la primera para Antonio Serrano, haciendo fácil lo difícil, tocando la armónica con una maestría increíble. Todavía recuerdo un momento en que metía unas falsetas por bulerías que me dejaron clavao a las escaleras del teatro (el teatro estaba a reventar y había gente sentada hasta en los accesos).

La segunda mención es totalmente merecida para El Farruco que bailó con una entrega y una fuerza que parecía que iba a echar abajo las gradas del teatro. Absolutamente magistral.

Las pocas palabras que dedicó a Paco, que había hecho un alto en su gira por Europa del este para visitarnos, fueron de agradecimiento para todos y en especial a 3 grandes guitarristas cordobeses o afincados aquí: Vicente Amigo, Tomatito y Leo Brouwer.

Como momento a destacar de la noche para mí, Campanas del alba, una seguiriya con toda la barba.



Mark Knopfler

Sin duda, el concierto más caluroso de todo el festival. En el albero de la plaza de toros de Los Califas hubo varios desmayos antes de empezar el concierto debido al calor asfixiante.

Ecos celtas para empezar con Border reiver para continuar con What is it? y Sailing to Philadelphia, unos de los pocos temas que conozco de Mark en solitario.

El sexto tema es Romeo and Juliet y me vengo arriba. La plaza se viene abajo en aplausos y corea el oé-oé-oé-oé, al que se une la banda con un ritmo de pachanga y Mark improvisa encima, momento muy divertido.

Sigue con Sultans of swing y soy feliz. Sigue con un Done with Bonaparte excesivamente largo para mi gusto y tras 2 temas más llega Telegraph Road, como siempre, una historia bien contada y con un solo épico como pocos.

En los bises Brothers in arms con buenos rellenos de guitarra y excelente solo y la sorpresa de la noche, al menos para mí, toca So far away. Me encanta esta canción, sencilla, estribillo fácilmente recordable y recuerdos de buenos tiempos.

Para terminar, Piper to the end, retomando los ecos celtas, un tema realmente evocador, aunque hubiera preferido que en esa línea hubiera tocado Going home, pero esa fue otra época.

Algunas señoras mayores echándole la bulla a gente que cantaba las canciones "y no le dejaban escuchar al de "Diristrís". Fueron conveniente y educadamente mandadas a tomar algo más que viento fresco.